10 curiosidades sobre el metro de Santiago

Aquí te mostramos algunos detalles para que conozcas mejor al Metro de Santiago.

1. ¿Realmente uno se electrocuta si tocas los rieles?

Si tocas los rieles cuando el tren está cerca, te da la corriente. Los rieles funcionan como condensadores que se cargan y descargan con el paso del metro. De esa forma el tren puede avanzar por las estaciones. El sistema funciona con una tensión de 750 voltios de corriente continua, es por eso que salen chispas cuando viene el tren.

La corriente continua no tiene una variación tan grande y permite que el metro tenga energía constante para que funcione. Si no, el tren empezaría a andar lento y luego rápido. Avanzando y deteniéndose. Si se fijan, cuando llega el metro los rieles empiezan a sonar: eso significa que se están cargando. Y cuando el tren avanza por ellos, se descargan entregando su energía. Entonces si tocas los rieles cuando el metro no está cerca, puede que no te pase nada. Pero si se te ocurre tocar los rieles cuando ya divisas el tren, es porque no estás contento con tu vida y te electrocutarás o morirás atropellado.

Ojo que cuando tienes un accidente, Metro tiene un seguro opcional que financia lo que Fonasa o la Isapre correspondiente no cubre. Normalmente los accidentes que hay en el metro son de salud (crisis epilépticas, desmayos, ahogos).

2. Suicidios que dejan huellas

Una vez en Universidad de Chile, estación en donde circulan más de 60 mil personas al día, una mujer se tiró a los rieles junto a su bebé. Ella murió instantáneamente, pero su hijo quedó en un hueco de la línea y salió completamente ileso. Funcionarios de Metro cuentan que han logrado evitar que algunos deprimidos se lancen a las vías del tren. Aparte del enorme agradecimiento de quienes se arrepienten, a ellos se los somete a tratamientos siquiátricos apoyados por Metro, pero no en el ámbito financiero: con toda la plata que han invertido en estos dos años, sólo les alcanza para hacer un seguimiento de cada caso.

Metro tiene un convenio con Investigaciones, mediante el cual cada vez que alguna persona se quita la vida en sus inmediaciones, ellos van a periciar y se encargan del papeleo mientras los guardias limpian, para que así los pasajeros no noten lo que ha pasado y no sufran el impacto.

3. Los ventiladores que tiran agua

Sólo con pasajes, Metro gana 1,5 millones de dólares diarios. Y una de las soluciones que nos han dado para el calor son los ventiladores que tiran agua. Y agua de verdad. Si te dijeron que el líquido que sale es el vapor del ambiente o el sudor de la gente, es mentira. Aún así, siguen siendo los gerentes los que nos siguen regalando soluciones de bajo costo. Una buena administración de los recursos, dicen ellos.

Eurocooling es la empresa italiana que hace estos sistemas de nebulación (dispersa agua en forma de rocío). El Metro de Milán también cuenta con estos servicios. Lo más chistoso es que están pensados para ambientes “outdoor”, tal como se demuestra en la página. La versión a puertas cerradas está pensada para un uso industrial, ganado e invernaderos. Se confirma que nos ven como un rebaño.

 

4. Los controladores del Metro

No, los trenes no son manejados por la persona que va en la cabina. El conductor está para una mejor atención de los pasajeros, para emergencias, para abrir las puertas y para frenar cuando la oficina central no puede hacerlo. El tren es manejado por una central que controla los tiempos de detención y desplazamiento. El control está en el edficio de Metro, en Alameda con Lord Cochrane, y avisa a través de radio y señalética sobre las condiciones de la vía. Si hay problemas, el conductor toma el control.

“Cuando frenamos fuerte no es porque nos guste hacerlo. De repente tenemos muchos pasajeros o suceden cosas inesperadas. También hay personas que atrasan la salida del tren bloqueando el cierre de puertas; eso provoca que los trenes que vienen deban detenerse a mitad del túnel o hacer frenadas violentas”, cuenta Rodrigo, conductor de la línea 1.
Al comienzo de los andenes hay unas señales que dicen CM (Control Manual). Y si están encendidas, ahí es cuando los conductores ponen a prueba lo que aprenden en cursos de 4 meses. En Metro hoy trabajan 524 conductores a tiempo completo y 323 part time.

5. Las cosas perdidas

Los pases escolares extraviados se devuelven al Ministerio de Educación, así que si perdiste el tuyo, aún hay esperanzas.
Se han encontrado violines, coches de guagua, termos, ropa y hasta consoladores entre las cosas más insólitas que se quedan en los rincones de cada estación. Si nadie se dice dueño de algún elemento perdido, son derivados al edificio de Metro a la salida de estación La Moneda.

6. Metro en el tiempo

El 28 de mayo de 1965 se crea la Oficina de Proyectos Especiales de Equipamiento Metropolitano, bajo el ala del MOP. Esta oficina comienza a buscar soluciones al problema de transporte. Un mal que nos ha perseguido con los años. En octubre se cumplieron 40 años desde que Eduardo Frei Montalva autorizó el Plan de Transporte Urbano de Santiago. Así se inició la construcción de la Red de Metro, originalmente con 5 líneas y 80 kilómetros de longitud.
El 31 de marzo de 1977 se entregó la primera extensión de Metro desde La Moneda hasta estación Salvador. Y comenzó un sinfín de historias dentro del tren subtérrraneo.

7. Leyendas del Metro

En la Estación Universidad de Santiago, al término de la jornada, se escuchan personas que se pasean por los andenes y salen de ellos, golpeando las puertas. El personal de Metro de la estación cuenta que son algunos rezagados del régimen militar.

En la estación Franklin se comenta que una mujer vestida de blanco se suicidó por amor tirándose a la línea del metro. Esta misma mujer se aparece por las noches buscando entre los últimos pasajeros a su querido amor. Los guardias que controlan las cámaras de seguridad aseguran verla más de una vez a la semana.

8. Los reclamos más curiosos del libro de reclamos

Existe una infinidad de reclamos para Metro SA. Ctrl+Z eligió el más sorprendente. Guardias: se pasaron.
“Hoy, 26 de septiembre a las 8:10 hrs., me encontraba con mi esposa en estación Quinta Normal, como lo hacemos de costumbre. Estábamos sentados en los asientos destinados para este uso, cuando se nos acerca un guardia, el que nos dice que debemos retirarnos de la estación porque sobrepasamos el tiempo de permanencia en dicha estación (sic). Siempre estamos en dicha estación no más de 20 minutos.

Desde cuándo se tiene tiempo de permanencia en estaciones del metro, si hay veces que pasan más de 45 minutos para conseguir tomar postura para poder subir a un carro.
Por favor, tomar en cuenta esta situación para que no se vuelva a repetir ya que es muy incómodo empezar el día con este tipo de trato, ya que uno es cliente frecuente de este servicio de transporte y diariamente pagamos nuestro pasaje para un servicio bueno. Y digo bueno porque últimamente está algo desordenado.”
Atte. O. Saldías.

9. La estación fantasma entre Cumming y Quinta Normal: Estación Libertad

Esta es para los que andan en la Línea 5, en la cual se realiza el 16% de los viajes totales de Metro. En la esquina sur oriente de Catedral con Libertad hay una plaza enrejada. Bajo la plaza está la Estación Libertad, ubicada entre las estaciones Cumming y Quinta Normal.
La estación está completamente construida. Pero no está en funcionamiento porque el lugar laún no posee población considerable según Metro. También porque no es rentable y por la cercanía entre las estaciones con las que conecta.

Pensando en que algún día si habría más gente, la empresa Ingendesa construyó la estación. Hoy los trenes pasan de largo por Libertad y hay un hoyo que se convertirá en un acceso al andén.
El lugar está a una cuadra al sur de la Plaza Yungay, en el epicentro del barrio del mismo nombre, el cual se está repoblando y postulando como zona típica. Rosario Carvajal, vocera del Movimiento Barrio Yungay, afirma que hoy están dedicados a lograr la declaratoria de barrio típico y conseguir la protección legal del barrio. “En cuanto a la estación,

10. Metro presente y futuro

La extensión de la Línea 1 hacia el oriente une Escuela Militar y La Plaza Los Dominicos con tres estaciones en avenida Apoquindo. El chiste costó US$ 244 millones de dólares. La Municipalidad de Las Condes aportó US$ 50 millones y el resto lo puso Metro.

Las nuevas estaciones hacia Los Dominicos contemplan 3,8 kilómetros y tres estaciones hacia el oriente:
Estación Manquehue: frente al Apumanque.
Estación Hernando de Magallanes: Avenida Apoquindo con Hernando de Magallanes.
Estación Los Dominicos: Plaza de Los Dominicos.

600.000 personas más viajarán en el tren por el proyecto. La gente de Metro proyecta una afluencia diaria de 52.000 pasajeros para las tres estaciones. Y ahora se harán 14,4 millones de viajes más por este tramo. Imagínense, ahora podrán ir desde Los Dominicos a La Moneda en 22 minutos. Pero sólo podrán hacerlo a fines del 2009, cuando finalizan los trabajos.
“La construcción ha tenido un mínimo impacto sobre la comunidad, hasta el extremo que muchos vecinos ignoran el avance de las obras. El proyecto avanza firme hacia la meta que nos trazamos: Metro de Santiago llegará a Plaza Los Dominicos a fines del próximo año”, dice Vicente Acuña, Gerente Extensión Línea 1, Metro de Santiago.
La extensión de Línea 5 servirá a las comunas de Quinta Normal, Lo Prado Pudahuel, Maipú y Cerro Navia. Agregará 54 millones de viajes anuales a la red de Metro (unos 210.000 pasajeros diarios). Ahí sí que estaremos conectados.

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